El CEO Ivanov se había presentado como dijo a la mansion Estrada, la mucama lo llevaba al despacho que era donde generalmente los señores de alto estatus recibían a sus visitas importantes, camino ahí, Amelia se cruzó a propósito con su prometido, no iba a dejar pasar una oportunidad como esta para asegurarse de que el casamiento se llevara a cabo, en el extranjero ella siempre presumía de ser la futura esposa de Sergey Ivanov, lo que la hacía ser envidiada por las demás señoritas casaderas d