Una desquiciada como tú no vale nada.
Con la mano puesta en la mejilla, Grace llegó a la compañía Larsson. La última vez que vió al CEO él estaba furioso con ella por la misma razón por la que ahora Ismael Rossi la quería destruir y le iba a dar cacería.
— Vengo a ver al CEO Larsson. Dígale que su prometida está aquí, La señorita Grace Smith. — Pidió la ex vicepresidenta a la secretaria.
— Espere un momento por favor, enseguida le aviso que está aquí. — La secretaria se perdió detrás de la puerta para ir a dar el recado.
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