El silencio del CEO dejó escuchar la música de fondo del bar, él lo pensó un poco antes de responderle a su amigo.
— No lo sé, nunca contemplé un matrimonio, más sin embargo a ella... ¿la amo? Lo que sé es que es la unica mujer que quiero que esté a mi lado — Sergey se estaba dando cuenta de cuanta falta le hacía Isabella, que no era que solo disfrutaba su comida, si no también su compañía.
Un par de días después del nacimiento de los trillizos, habían dado de alta a la madre y los bebés