La preparación de los niños Montana.
Los trillizos estaban siendo bañados por las niñeras, bajarían cambiados para comer con sus padres.
La hermosa Alina había sufrido tanto en el pasado que no pudo evitar dejar escapar lágrimas que le confortaban el alma.
Su tío la había vendido al CEO Montana a cambio de que invirtiera un enorme capital a la compañía Altamirano que había llevado a la ruina por sus malos manejos. Pero el CEO la amó y la adoró como a nadie, y ahora era muy feliz a su lado y con sus bellos hijos.
El astu