La preparación de los niños que eran herederos era muy diferente a la de un niño común, ellos tendrían sobre sus hombros la responsabilidad de manejar y hacer crecer el negocio que sus antepasados les dejaron.
La enorme fortuna que tendrían en sus manos si no tenían un nivel de inteligencia, consciencia y honor, podría hacerles perder el piso.
Se había sabido de herederos que se dedicaron a viajar por el mundo, a organizar fiestas excesivamente costosas para presumir su posición, pero al