Déjame soñar y atesorar este momento de felicidad.
Isabella llegaba también de la pequeña habitación cuando escuchó al menor de sus hijos preguntarle a su padre si le estaban haciendo un hermanito.
Las mejillas de Isabela se sonrojaron, se sentía atrapada en una travesura.
— ¿Nos estaban haciendo un hermanito, mamá? — Volvió a preguntar el niño.
— Papá todavía tiene unas cuantas semillas más que podría poner en mamá para que tenga otro bebé, ¿Te gustaría que le pusiera una más?
— Pues... si mamá y papá no van a dejar de querer al pequ