Cuando te dejas llevar por el deseo.
Isabella y Alina se reían discretamente, sus gruñones esposos solían darse hasta con la cubeta, ambos eran orgullosos y perfeccionistas, tenían más similitudes de las que ellos mismos no se daban cuenta.
— Ahhhgrr... Eres bastante obstinado, jovencito, no debes obsesionarte con la pequeña Serena. Ambos son pequeños aún, todo puede suceder en un futuro. Por ejemplo, ¿Qué tal si mi nena no se enamora de ti?
El niño sonrió, hizo un gesto de despreocupación frente al padre de la niña que le i