Adriano encuentra a Fiorela.
Si bien era cierto que cien millones de dólares era muchísimo dinero. Lo que menos le hacía falta a Adriano era dinero. El era millonario de nacimiento y pertenecía a la nobleza. La cifra no lo movía ni un poco, pero la fotografía del hijo del hombre si.
— Supongo que para que me este ofreciendo ese pago el delito debe ser bastante grave, ¿O me equivoco?
— No, no se equivoca, pero preferiría que tratáramos los pormenores en la seguridad de mi despacho. Los Ribak siempre actuamos con disc