Un beso.
-Toma Raque, esto es tuyo, por favor, no me lo rechaces, es solamente un recuerdo de que eres importante para mí, dijo él devolviéndole el collar y dándole una cajita de la misma joyería.
Al abrir la cajita, Raquel sonrió tristemente.
-Están hermosos, ¿Por qué un diamante en forma de sol?
-Porque eso eres para mi Raque, mi sol, ese que aunque lo vea todos los días no podré tenerlo para mí.
-Estás bien, no supe más de ti, estoy un poco preocupado. Testeó Dean.
-Sí, estoy bien, nos vemos mañana,