Aunque no me quede muy conforme con dejar a mi hijo con la amiga de Carla, después de lo que me había pasado a mi ese día con el coche, me marché de la casa cuando el taxista tocó al timbre de la casa anunciando que ya me estaba esperando. De camino hacia el club, estuve pensando en cómo tenía que comportarme al ver a Duncan, ya que la última vez que estuvimos juntos no fuimos muy amables cuando nos dijimos lo que pensamos el uno del otro, pero estaba muy ilusionada por volver a ver al padre de