—- Por favor Duncan llévame ahora a nuestra casa — le dije mareada
Duncan se movió por el local sin soltarme, hasta que salimos a la calle, despejandome un poco al darme el aire fresco de la noche en mi rostro
— ¿Estás enfadado? — pregunte
— Lo estoy —- me contestó muy serio
—- ¿Por qué? — volví a preguntarle
— Anda sube al coche, nos vamos a casa — me dijo afirmando con mi cabeza como si le entendiera, aunque en ese momento lo tengo ni idea de lo que hago o digo
— Duncan, el suelo se está movi