69| Se acaba el juego.
Hannah se despidió de Adrián. El hombre la miró con una expresión extraña; era como de tristeza. Ella se quedó sentada en el mueble, contemplando la ciudad a través de la ventana. Después de un momento, su amigo Ismael entró. El joven se sentó a su lado y le dio un fuerte abrazo.
— Me voy a casa. ¿Nos vamos? — ella negó con la cabeza
— Voy a esperar a Adrián.
El joven apretó el entrecejo.
— ¿Quién es Adrián?
Hannah abrió la boca inconscientemente. Había sido una estúpida.
— Nadie, nadie, s