47| Amargo agradecimiento.
Francisco se interpuso entre los hombres e Ismael. El joven notó cómo el cuello del hombre se hizo ancho cuando apretó los músculos de la espalda. El primero de los hombres, el que tenía el bate en la mano, corrió hacia el policía. Lanzó un batazo a su cabeza, pero Francisco lo esquivó con habilidad. El bate golpeó el suelo y se rompió en varios fragmentos de astillas.
El policía aprovechó el descuido del hombre para darle una fuerte patada en el costado que lo tiró hacia un lado, gritando de d