30| Reencuentro.
Adrián sintió una extraña sensación en el cuerpo, como una debilidad que lo inmovilizó. La voz de Alfonso al otro lado era exactamente igual a la suya, solo que en un tono burlón. Era momento de enfrentar a Alfonso, era momento de decirle que no era más que un peón en el juego de Adrián.
— Mira, al fin apareces — le comentó Adrián. Alfonso suspiró profundamente.
— Sí, tuve unas cuantas semanas y unas vacaciones con cero comunicación. ¿Y qué sorpresas me llevé cuando llegué de nuevo a la ci