Después de azotarme, Tomas ato mis manos con el cinturon, dejandome tirada en el suelo,
—- ¿Quieres ser mi esclava? aprende primero a obedecerme .---- me dijo teniendo mi barbilla cogida con sus dedos obligándome a mirarle.
—- ¿Y si no quiero, te portaras bien conmigo? —- pregunte.
—- No creo que te hayas dado cuenta todavia, esposa, esto es lo que soy y necesito, lo llevo en la sangre, una pregunta, aunque eres tan idiota que a lo mejor no lo sabes ¿has visto el cuarto oscuro que tiene tu qu