Cuando Liam se alejó, Sofía se quedó en la galería, tratando de calmarse. Su respiración era rápida, y sus manos temblaban ligeramente mientras intentaba procesar lo que acababa de pasar. Sabía que Liam era un problema, y no podía permitir que interfiriera en su plan.
"Maldito entrometido." murmuró para sí misma, apretando los dientes.
Miró a su alrededor, asegurándose de que nadie estuviera cerca, y sacó su teléfono. Marcó un número rápidamente, y cuando la llamada fue respondida, habló con un