El rostro de Brihana se congeló, y su cuerpo se tensó como un resorte. Brith, por su parte, parecía haber sido golpeado por un rayo. Ambos se miraron rápidamente, compartiendo un momento de pánico silencioso antes de forzar sonrisas para recibir a la familia.
"¡Mamá, papá, Amelia!" dijo Brith, su voz exageradamente alegre mientras se acercaba a abrazarlos. "Qué sorpresa tan… inesperada."
La madre de Brith, una mujer elegante con cabello perfectamente peinado, lo miró con una ceja levantada.
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