7. LLEGADA A LA CLÍNICA
Le devuelvo el celular a la preocupada chica que no me quita los ojos de encima y me sigue con la mirada mientras tomo mi teléfono para llamar a Arturo.
—Necesito confirmar ya dónde está Alexander. Prende los rastreadores; voy bajando.
Ignoro a la chica al pasar por su lado, pero la muy osada me intercepta y habla.
—¿Qué le digo a Isabella? Ella está desesperada, ¿qué hago? No puedo simplemente imaginar que nada pasó.
—Trata de calmarla —le digo, y luego la aparto para proseguir.
—¿De verdad pi