Al día siguiente por la tarde, ya Drago y Andrés se miraban de la mansión Black, los primos estaban acordando hacer pijamadas pronto para no extrañarse tanto, se habían acostumbrado a hacer todo juntos después de la escuela, tareas, juegos y cenar todos juntos
— Alessandro, acepta este cheque por todas las molestias que les hemos dado, es lo menos que podemos hacer para agradecerles — Drago extendió la mano hacia su cuñado
— No me ofendas así, ¿acaso me consideras tan miserable?
— Acép