En la mansión Madrigal, Kara, era más que rechazada por Ulises, no le importaba para absolutamente nada su embarazo, lo que quería era deshacerse de ella y de ese niño que del que dudaba fuera su hijo
— Ulises, necesito dinero para ir de compras, está ropa ya no me queda, no puedo seguir usándola — la mujer había irrumpido en el despacho a molestar al mafioso
— Pídele a Carlos que te dé dinero, no vengas aquí a joder con esas cosas — refunfuñó el hombre
— Pero por qué estás tan de mal hum