En la mansión Rodríguez, un doctor ya había checado de todo a todo a Alejandra y al bebé, ellos estaban bien ahora, la madre estaba en su habitación siendo arropada por su esposa, la había ayudado a sentarse para que pudiera comer algo
— Siento mucho que hayas pasado por esto, cariño, apenas nació el bebé, tu no debías pararte de la cama, pero te agradezco infinitamente por tu valentía, de haberte quedado en la habitación, los habrían matado antes de que yo pudiera llegar, ¿podrás perdonarm