Los dos amigos permanecían en la celda, solo se veían el uno al otro, ya se habían quitado el saco y el moño, estaban sentados en la austera banca, ya les habían informado que el proceso de ambos todavía continuaba, a uno por intento de homicidio y al otro... para investigar sus crimenes como probable líder del Cartel del Golfo, a Deeguel, le tratarían de encontrar todo lo habido y por haber
— Es que, en serio Dante, ¿tenías que ahorcar a la mujer?
— Si, si tenía que ahorcarla por habla