El pequeño Emill, jugaba en solitario con Rodolfo, por la mansión, quería enseñarle a atrapar la bola de estambre y traerla de regreso a él, pero el gatito, no era muy activo que digamos, él solo se acurrucaba con el niño pidiendo arrumacos
— Eres un gatito muy flojo, nunca vas a prender a cazar ratones si no te aplicas, alguna cualidad tienes que tener, ayúdame a encontrarla para demostrarle a papá, que eres la mejor mascota que pueda existir, no queremos que te eche de la mansión por inse