Los enamorados tenían sus manos puestas sobre los barrotes y una sobre la otra, parecían protagonistas de una película de romance en la que pasaban por una desgracia
Pablo Cevallos, todavía tenía sus dudas con respecto al abogado, debía conocerlo mejor para dar su visto bueno
Lizandro De Luca, llegó a darles información del caso, traía unas no muy buenas nuevas
— Buenas noches a todos, Adriano, los abogados de la familia Sotomayor, ya han venido a ratificar la denuncia y efectivamente,