El mafioso italiano, de pronto sintió envidia del amor que el ruso y la bella mujer griega, se tenían, incluso eran esposos y tenían a un bello hijo, ella era lo que todo mafioso querría para él, muy hermosa, con carácter, además de inteligente
— ¿Me quieres poner celoso? sabes que me gustas, y que te habría llevado conmigo a Italia para que fueras mi mujer
— Ya te dije que los italianos no son lo mío, alguna vez estuve comprometido con uno y las cosas no salieron nada bien, tan fue así