Los empleados aunque también estaban golpeados, corrieron por un botiquín para limpiar las heridas del joven heredero, Pero Dallán, no les permitía acercarse
— Por favor jóven, permítanos ayudarle, si el CEO Ballesteros, lo ve a así, será nuestro despido seguro, él tiene fama de ser implacable — Las dos mujeres habían pedido disculpas y ahora querían remediar las cosas
— Ya les dije que me suelten, no se me acerquen, Alessandro, no sueltes la carpeta, vamos a vender esa casa porque nuest