La bella pelinegra tenía su mirada fija en el abogado, su padre no le había querido hablar sobre el tema, ni siquiera a Adela, le dijo el por qué permitió que el hombre que la había ahorcado a media fiesta, saliera libre y sin un solo cargo alguno, Adela, estaba furiosa, la caprichosa mujer, después de haber sido despreciada y humillada públicamente, por lo menos tenía el consuelo de que el hombre que no había sabido apreciar su belleza, pagará por su crimen con cárcel de por vida
— ¿Qué f