El abogado no se movió un solo momento de lado de su esposa, acariciaba sus cabellos que de haber sido tan brillante y sedoso, ahora estaban cenizos, pero eso a Adriano De Luca, no le importaba en lo más mínimo, Emma, era la mujer más hermosa a sus ojos, la necesitaba tanto
— Cariño, me has hecho mucha falta, Adrián, se ha puesto tan rebelde, dice que soy muy estricto, yo necesito que me digas si me estoy excediendo o si ese diablillo está cruzando la línea
— Señor De Luca, puede salir u