Nami, fue a preguntar por las cuentas del hospital, había una factura pendiente, el apuesto hombre no tenía muchos ahorros porque todo se le iba en pagar el costoso tratamiento para su madre, la sola estancia para que la tuvieran intubada, salía un ojo de la cara
Al volver a la mansión Rodríguez, los mafiosos se veían por ahí, unos jugando con los niños y otros planeando algo para el negocio, fue así que el egipcio, llegó hasta Deeguel y Dante
— Necesito que me suelten para volver a mi tr