El CEO Ferreira, que en su época de adolescencia siempre estuvo concentrado en sus estudios y solo bebía ocasionalmente, en comparación de su primo Andrés, que se excedió en muchas cosas, no se imaginó que se encontraría ante esta escena con uno de sus hijos
— Solo vinimos a beber unos tragos, papá, acompañé a Alessandro, por qué no se veía muy bien, Alessandra, no lo eligió para novio, y sabes que a él le gusta desde que éramos niños — Con las palabras arrastradas pero el joven Ferreira, l