Adrián, rebelde como era, se separó del grupo para ir por un vodka con jugo de arándano, no es que acostumbrara a beber mucho, pero ya que estaba en la fiesta iba a relajarse, se daba cuenta de que su primo, no perdía la compostura en ningún momento, él y Emill, siempre estaban alerta, no se podían relajar por completo, eso ya se sabía, los enemigos nunca dormían y no podían ser descuidados
El jóven De Luca, caminó hasta la barra y tuvo la mala suerte de cruzarse en su camino con los tres R