Noah no quería regresar a su casa, no tenía deseos de hacerlo, la verdad es que desde su boda fallida y que Grace se había mudado a la mansión, evitaba a toda costa estar en casa, y no era porque no soportara a Grace o porque le cayera mal, era solo que le irritaba e incomodaba toda aquella situación, de cierto modo sentía que su padre habia permitido que el mundo se burlara de él.
—¿A dónde vamos, Señor?— preguntó uno de sus guardaespaldas, el que estaba al volante.
—A casa, George— dijo fru