Izan comenzaba a impacientarse, los médicos no decían nada, tampoco le permitían ver a Grace, hacía mucho que la habían ingresado y aún no obtenían respuesta.
Mientras estaba allí de pie en la sala de espera, en postura de alegra, tres de sus hombres esperaban cubriendo sus flancos.
Observó como un médico salía en dirección a él.
—Señor O'Farrell.
—Doctor, ¿Cómo está prometida?, estoy cansado de esperar y que nadie me diga nada.
—Debíamos realizar exámenes primero y así, asegurarnos del estad