Llamadas con malas noticias.
La mañana llega y en la casa O'Farrell, reina la tristeza y la oscuridad, Izan ha querido salir y percatarse personalmente de que la búsqueda se esté efectuando, sin embargo se ha negado a dejar sola a Grace, quién está hecha un mar de lágrimas y evidentemente desconsolada, la joven madre no entiende cómo esa mujer ha sido tan infeliz y sin escrúpulo como para arrebatarle a su pequeño hijo, ha llorado tanto como para llenar el mar y cuando sospecha que no hay ni una lágrima más dentro de su ser