Amores intensos y prohibidos.
Grace observó el precioso yate y sintió como algo se removía en su interior, no pudo evitar que viniera a su memoria aquella noche junto a Izan, la única que habían tenido, una noche de locura que le había costado bastante caro.
—¿Vendrán tus hombres con nosotros?— le preguntó ella con ceño fruncido. Izan sonrió de aquella manera que lograba despertar las fibras de su ser..
—¿Te incómoda?
—Parecen nuestras sombras, no sé cómo puedes vivir así, uno o dos hombres estarían bien pero, ¿No te parec