El Rey Leónidas la maldijo a sus adentro, pero trató de fingir una sonrisa y romper el incómodo silencio
__ Y Bien, Rey Damián ¿a qué debemos tan distinguida visita? _ Preguntó viendo directamente al rostro de su igual, tratando de disimular su sarcasmo, pero fue el príncipe quien respondió
__ padre, ellos han venido para firmar el contrato prenupcial, pero tomen asiento por favor _ les dijo señalándole las sillas frente a ellos
__ ¿Contrato Prenupcial?, yo no he revisado ningún contrato, po