De vuelta a su departamento, a sus cosas y a su rutina. Se sentía tranquila y segura otra vez. Se quitó los zapatos y fue desvistiéndose dejando la ropa en el camino hasta que alcanzó la ducha; un baño tibio era lo que necesitaba para sacarse de encima ese verano cansador. Había sido un enfrentamiento detrás del otro, Lucas no le había dado tregua. Pero se sintió satisfecha con la manera en que había decidido tomar las cosas.
Le había marcado limites que sabía que no respetaría, pero eso no era