Esa mañana, luego de dejar a Adele en la Universidad, Gregory tomó el problema de Lucas en sus manos. Hizo algunas llamadas, habló con algunas personas y consiguió lo que estaba buscando: una orden de restricción. Así, al menos, ella podría moverse libremente sin preocuparse de que se le apareciese de la nada.
O eso fue lo que supuso. Por qué cuando recibió la notificación en su casa, Lucas estaba desayunando y, por primera vez desde que se había casado con él, Sara perdió toda su frialdad y la