Javier conocía la ubicación de su estudio y se dirigió a la puerta. —Señorita Sánchez, la mayor señora me ha pedido que vea si has encontrado su informe.
Sabía que no había ningún informe en el estudio.
Cecilia levantó la vista, tenía los ojos un poco enrojecidos, y su mirada hacia Javier estaba en trance, aunque recaía sobre él, pero parecía que no le miraba.
Preguntó Javier: —¿no te encuentras bien?
—Nada —Cecilia sacó el cuadro del cajón y no esquivó a Javier, cuando se dirigía a la puerta, v