Nada más entrar en el despacho de Flavio, Carlos frunció el ceño disgustado ante la decoración. —Qué gusto.
Flavio no llegó a ser el presidente del Grupo Lis antes, siempre había sido su 'padre' Mateo Lis sentado en este puesto, este despacho también era suyo, en cuanto a decoración, era un poco subyugado.
—¿He oído que está aquí para darme dinero? Señor González.
El tono era poco familiar, con acento extranjero, y Carlos entrecerró los ojos para escrutar el rostro de Flavio.
Bosco y él se había