Capítulo 424 Estira la mano y tócala.
La fiesta en la piscina del Club Azulí, que Cecilia sabía que se celebraba todos los años, era en realidad una cita a ciegas disfrazada, y las personas invitadas eran todas chicas jóvenes de familias ricas.
Dijo Cecilia: —¿Así que acepto una invitación y le pido ir a nadar? Seguramente pensará que soy una pervertida que ansía su cuerpo.
—¿Qué hay de malo en eso, puedes pensarlo y aun así perder la fama? —Diana dijo despreocupada—. ¿Y no es tu objetivo quitarle los pantalones? Aunque sea una fies