Cuando Cecilia volvió con el desayuno, el ambiente de la sala ya se había estancado, tanto Bosco como Héctor tenían la cara tan tensa que parecía que iban a pelearse al segundo siguiente.
Ella solamente llevaba media hora allí abajo, ¿por qué se estaban así?
Su aparición fue como una piedra arrojada al lago en calma, desgarrando la paz superficial y desencadenando una enorme ola.
Bosco miró fríamente a Cecilia, se levantó y caminó directamente hacia la puerta.
Seguía llevando la misma ropa de ay