Puñetazo tras puñetazo, no había técnica, todo eran los viciosos y brutales movimientos primitivos de una pelea masculina.
Cecilia gritó, —Bosco, no...
El grito no hizo nada para detener al hombre que estaba tan enfurecido y fuera de control que le hizo golpear con más fuerza.
Criz no había luchado a menudo y estaba perdiendo terreno, Cecilia intentó hacer retroceder a Bosco pero el hombre en su furia no tenía sentido común y estuvo a punto de tirarla.
Pero Cecilia estaba preparada para ello y l