Según la actitud de Bosco, Cecilia sabía que lo sabía todo.
Por la mañana Noa se peleó con ella, y por la tarde Bosco vino a burlarse de ella.
Resultó ser una venganza por su amor.
Cecilia tuvo hoy un día ajetreado, como una marioneta con hilos a la que se le ordenó hacer esto y aquello, ya muy cansada, se puso seria ante sus burlas.
Colocó su teléfono móvil sobre la mesa con fuerza.
Se quedó en brazos cruzados y se inclinó hacia el respaldo: —¿qué quiere Noa? ¿Que le devuelva el dinero? Imposib