“Te veías feliz mientras besabas este baño público hace un momento”. Rodney le guiñó un ojo. “Incluso hiciste que me quitara la ropa y me echaste vino. Sabía que te gustaba jugar juegos emocionantes como estos”.
Ante sus palabras, el Gerente del restaurante y el Presidente Hatch lanzaron miradas extrañas a Freya. Se veía tan bonita, pero quien diría que era tan atrevida y desenfrenada por dentro.
“¡Tonterías!”. La cara de Freya se puso roja de ira.
Rodney se sintio aliviado mientras más la ve