“Está bien, no estés tan preocupada”. El Doctor Leonard se llevó un puño a la boca y tosió. Él sonrió y dijo, “Tus enseñanzas son muy precisas. Puedes seguir mejorando”.
“…”.
Catherine estaba avergonzada.
Ella jaló a Shaun y salió de la unidad de andrología con el rostro sonrojado.
“Cathy, tienes el rostro muy rojo”. Shaun la miró con una expresión tonta. “¿Tienes… fiebre…?”.
“No”.
Catherine se dio cuenta que la capacidad de habla de Shaun estaba mejorando enormemente. Él era mucho mejor q