“Suficiente, deja de decir esas cosas. En el peor de los casos, compraré tu…”.
“Primera Joven Señorita Lynch, ¿tienes suficiente dinero en tu bolsillo para comprar la Corporación Hudson?”. A Catherine le pareció divertidísimo. “Sigamos la corriente. Además, si no te la doy hoy, quizá el último esfuerzo que me dejó mi madre sea destruido. Al menos, si está en tus manos, la cuidarás como es debido, ¿cierto?”.
Freya estaba llena de angustia. “Pero no sé cómo manejarlo”.
“No te preocupes. Le info