Narrado por Mía Valentina Stiller
Tomo mis cosas de la mesa con una rapidez que delata mi agitación interna. Apenas alcanzo a darle un sorbo corto a mi taza de café descafeinado, preparado solo con ese poco de azúcar "especial" que tanto me gusta para iniciar el día, muerdo una tostada a medio terminar y salgo a toda prisa de la residencia. Como siempre, el rostro serio y puntual de Max ya me está esperando al pie del vehículo con la puerta abierta. Dejé a Kyler sumido en un sueño profundo en nu