Gideon Cross
Sentir su hermoso cuerpo retorcerse bajo el mío, es la maldita sensación más excitante en este mundo al fin estaba abriéndose, permitiendo mis caricias, entregándose. Escuchar sus suaves gemidos me llevo a un frenesí sin retorno quería entrar en su humedad y penetrarla con fuerza, beberme sus gritos con mi boca. Pero debía ser paciente con ella quería calentarla hasta que me pidiera con su boquita sensual que me la follara.
Su cuerpo se meneaba contra mi pene erecto, cada roce de s