Mundo ficciónIniciar sesión“No tienes vergüenza,” el hombre no me dejó ducharme sola, no me dejo limpiar mi cuerpo con mis propias manos, él solamente se hundió en mí sin aviso ni preparación. Lo sentí, moviéndose dentro sin ningún remordimiento.
Las últimas veces, yo había tomado anticonceptivos, y después lo había obligado a usar prese







